ARTICULOS DE REVISION
TIPOS DE REVISIONES
Existen varias clasificaciones referidas al artículo de revisión.
Squires (1994) señala cuatro tipos de revisión:
1. La revisión exhaustiva de todo lo publicado. Se trata de
un artículo de bibliografía comentada; son trabajos bastante largos, muy
especializados y no ofrecen información precisa a un profesional interesado en
responder a una pregunta específica.
2. La revisión descriptiva, proporciona al lector una puesta
al día sobre conceptos útiles en áreas en constante evolución. Este tipo de
revisión tiene una gran utilidad en la enseñanza, y también interesará a muchas
personas de campos conexos, porque leer buenas revisiones es la mejor forma de
estar al día en nuestras esferas generales de interés.
3. La revisión evaluativa, responde a una pregunta específica
muy concreta sobre aspectos etiológicos, diagnósticos, clínicos o terapéuticos.
Este tipo de revisiones son los que en la actualidad se conocen como preguntas
clínicas basadas en la evidencia científica.
4. El cuarto tipo de revisión son los casos clínicos
combinados con revisión bibliográfica.
Desde la aparición y aplicación de la práctica clínica basada en
pruebas, se ha clasificado los artículos de revisión en dos tipos: las
revisiones sistemáticas o revisiones evaluativas y las revisiones narrativas o
clínicas.
ETAPAS EN LA ELABORACIÓN DE UN ARTÍCULO DE REVISIÓN
El proceso de elaboración de un artículo de revisión comprende
cuatro etapas.
1. Definir los objetivos de la revisión
En función del objetivo del revisor se redactará un tipo u otro de
revisión. Si el objetivo tiene carácter descriptivo-exploratorio, las preguntas
que se formularán serán del tipo: ¿Qué se sabe del tema? ¿Qué características
presentan los sujetos afectados? Y se realizará una revisión descriptiva.
Si el objetivo tiene carácter explicativo, analítico o
experimental, se realizará preguntes del siguiente tipo: ¿Qué relación existe
entre dos o más variables? ¿Por qué ocurre un determinado fenómeno? ¿Qué cambio
se produce en una variable si se modifica el valor de otra variable? Y en estos
casos parece más idóneo elaborar una revisión sistemática, aunque no se debe
descartar una revisión descriptiva.
1. Búsqueda bibliográfica
La búsqueda de la literatura para elaborar un artículo de revisión
se puede realizar fundamentalmente en varios tipos de fuentes.
a) Tipos básicos de información: Dankhe (1986) distingue tres
tipos básicos de fuentes de información.
Fuentes primarias: Las revistas son el principal vehículo de
comunicación de la información científica; contienen publicaciones originales
de estudios científicos e información reciente.
Fuentes secundarias: estas ayudan a detectar las referencias
necesarias, permiten localizar fuentes primarias y habitualmente es la
estrategia más frecuentemente utilizada. Son compilaciones, resúmenes en
revistas y listados de referencias publicadas en un área del conocimiento en
particular, ejemplo de esto son las bases de datos electrónicas como el MEDLINE
(NLM), INDEX MEDICUS, LILACS, EMBASE, etc. y fuentes de información en
revistas basadas en la evidencia como ACP Journal club, Evidence Based Nursing,
Best Evidence, Cochrane, etc.
Fuentes terciarias: son aquellas donde puede obtenerse información
para detectar a través de ellas las fuentes primarias o secundarias de interés,
por ejemplo son los libros de texto, libros de texto de referencia general,
artículos de revisión, compendios farmacéuticos, etc.
b) Estrategia de la búsqueda
Una vez seleccionada la base de datos, se elegirán los
descriptores o palabras clave. Las palabras clave son los conceptos principales
o las variables del problema o tema de la investigación. Estas palabras serán
sus claves para comenzar la búsqueda. En la mayoría de las bases de datos, se
pueden usar frases además de las palabras únicas.
Cuando se identifican los estudios relevantes, se pueden revisar
para encontrar otros términos que se pueden usar como palabras clave. Los
términos alternativos (sinónimos) para los conceptos o variables también se
pueden usar como palabras clave. La mayoría de las bases de datos cuentan con
un tesauro (diccionario, catálogo) que se puede emplear para identificar
palabras clave de búsqueda.
Después de haber realizado la búsqueda bibliográfica es importante
plasmar cual fue la estrategia de búsqueda, para ello se deberá documentar los
términos de búsqueda utilizados, el nombre de la base de datos que se utiliza,
la fecha en que se lleva a cabo la búsqueda, la estrategia exacta de búsqueda
que se emplea, y el número de artículos que se hallaron.
c) Criterios de selección
Los criterios empleados para la selección de los artículos a
revisarse se encuentran determinados por los objetivos de la revisión, es
decir, la pregunta a que trata de responder el artículo. Otro de los aspectos
que determina la selección de los artículos es su calidad metodológica y si cumplen
con los criterios de calidad científica buscada.
En una primera fase los aspectos que debemos tener en cuenta son:
el título, los autores, el resumen y los resultados.
Respecto al título, se debe observar si es útil y relevante para
el tema a revisarse, de los autores se identificará la credibilidad o
experiencia en el tema, y el resumen se debe analizar si es correcto y si los
resultados son aplicables al tema de estudio.
Los artículos científicos deben ser evaluados en tres aspectos:
¿Podemos confiar en los resultados? Dicho de otra forma: ¿Son
válidos? Es decir, enjuiciamos la validez metodológica del artículo. Los
criterios de validez de los artículos son diferentes para las distintas
preguntas: preguntas sobre tratamiento, diagnóstico, pronóstico, etc.
Dependiendo de la validez de un artículo, lo podemos clasificar dentro de una
escala de niveles de evidencia y grados de recomendación.
2. Organización de la información
A diferencia de lo que ocurre con los artículos originales, no
existe una organización establecida para la revisión. Por consiguiente,
cada autor tendrá que elaborar la suya propia. La revisión debe estar bien
organizada para que de esta manera su alcance general quede bien definido y sus
partes integrantes encajen correctamente siguiendo un orden lógico. La regla
fundamental, para escribir un artículo de esta clase es preparar un guión.
Puede tener una introducción donde se fijen los objetivos del
trabajo. Una descripción del método de localización, selección y evaluación de
estudios primarios. Una discusión donde se explica las diferencias de los
estudios primarios. Y por último las conclusiones con carácter práctico que
aconseja soluciones para un problema dado, unas referencias bibliográficas, y
de forma optativa cuadros y figuras.
3. Redacción del artículo de revisión
Para redactar un artículo científico, Bobenrieth (1994) apunta las
siguientes cualidades esenciales de un buen estilo:
Claridad: se es claro cuando el escrito penetra sin esfuerzo en la
mente del lector. Es necesario que la construcción de la frase y el párrafo
respondan al orden lógico de las ideas. Para asegurar esto último, es
conveniente unir ideas entre dos o más frases. Claridad significa que el texto
se lee y se entiende rápidamente.
Concisión: se es conciso cuando se usan sólo las palabras
indispensables, precisas y significativas para expresar lo que se quiere decir.
Ello implica brevedad, centrando el mensaje en lo esencial. Conciso no quiere
decir lacónico sino denso. Lo contrario es la vaguedad, la imprecisión y el
exceso de palabras.
Precisión: se es preciso cuando se usa un lenguaje sin términos
ambiguos ni expresiones confusas o equívocas. Precisión significa exactitud,
usar palabras que comunican exactamente lo que se quiere decir.
Sencillez y naturalidad: estará presente cuando se usa lenguaje
común sin caer en la vulgaridad. La sencillez supone huir de lo entreverado, lo
artificioso, lo barroco y de lo complicado.
LA ESTRUCTURA
La estructura general de un artículo de revisión, a primera vista,
es diferente de la de un artículo original, por lo que la aplicación del
formato IMRYD (Introducción, Métodos, Resultados y Discusión) no será
inmediata. Se suele seguir la superestructura del texto expositivo: una
introducción, un desarrollo organizado en diversos subapartados con una
discusión bibliográfica crítica o descriptiva y recopilativa, un apartado final
de conclusiones con un carácter práctico que aconseja soluciones para un problema
dado y unas referencias bibliográficas.
Como esquema general se recomienda lo siguiente.



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